Cuento “Movemos el sol y las estrellas”

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MOVEMOS EL SOL Y LAS ESTRELLAS

Un buen día, Roble, Búfalo y sus hermanas Garza y Luna Clara, yendo hacia el norte para buscar un buen sitio para el campamento, vieron por la noche algo de lo que antes no se habían dado cuenta. Tumbados en la hierba miraban al cielo y veían las estrellas, y cosa curiosa, la luna estaba allí como cada noche, pero había otro globo más grueso que la luna, ¿qué era aquello? Fueron corriendo a preguntar a uno de los ancianos que les enseñaba las cosas de la naturaleza. Los ancianos de la tribu son los maestros pues no tienen escuela como nosotros.

– “Nube del Cielo ¿qué es eso tan redondo, más grande que la luna que se ve en el cielo?”

Nube del Cielo miró hacia arriba y les dijo: “Es el sol, pequeños” (él siempre les decía pequeños, aunque a su nieto. Ojo Grande no les gustaba que lo dijese).

-“¿cómo puede ser el sol?” dijeron todos al unísono.

-”Pues sí hay una época del año en que el sol se puede ver al mismo tiempo que las estrellas y la luna”.

-” ¿No nos pasará nada porque esté ahí?”, preguntaba Luna Clara que era

la más pequeña del grupo. Nube del Cielo la miró y le dijo sonriendo:

-” Si el año pasado no ocurrió nada, éste tampoco ocurrirá, no te preocupes. Iros ya a la cama, y mañana por la mañana, bien temprano, venís a la puerta de mi tipi y os contaré cómo se mueven el sol, las estrellas y la luna.

Al amanecer, cuando los pájaros empiezan su trinar, el sueño se va, y la vida parece que coge más color, nuestros amigos se marcharon corriendo al tipi de Nube de Cielo; allí estaba su nieto Ojo Grande, que quería oír a su abuelo hablar de cómo se mueven el sol y las estrellas.

-” Os habéis merecido un gran almuerzo, por lo atentos que habéis estado y por haber aprendido algo nuevo. Lluvia Generosa, mi mujer, lo tiene preparado”

Mientras almorzaban, Nube del Cielo y Lluvia Generosa aprovecharon para contar a los niños que hay otro sol y estrellas dentro de nosotros de cada persona, y que, si sabemos moverlos, nos llevarán a tener muy buenos amigos, a querernos como somos. Si elegimos cada día de nuestra vida moverlos, mejoramos como personas y crecemos por dentro. Las estrellas son como las emociones intensas en un momento de nuestro estado de ánimo. Esta emoción da paso al estado de ánimo, que es el sol; se llama sentimiento, es suave y dura más tiempo. Si aprendemos a conocerlas y darles su nombre, para que nuestros pensamientos y emociones nos lleven a comportamientos que nos ayuden a ser más felices.

Ojo Grande pidió a su abuela que por favor, le diese un poco más de ese zumo de arándanos tan bueno que había hecho y siguió hablando, diciéndole a su abuelo que le parecía que ya no iba a molestar porque dijese tantas veces “pequeños” porque se había dado cuente de que lo decía con cariño.

-” Acabas de mover el sol y las estrellas, pequeño Ojo Grande.”

Y colorín colorado, este cuento no se ha acabado porque continuará…

Extraído de: “Cuentos que enseñan a vivir” Fátima Ramos y José Vadillo

Editorial: Narcea

 Lorena Labrador

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