BARQUITOS DE CERILLA

http://www.youtube.com/watch?v=efCgJJByJhU&feature=youtu.be

Resumen: ¿Os habéis fijado en que, aunque haga mucho frío el agua de mar casi nunca se congela?” Con este experimento los más pequeños experimentaran con los cambios de estado (fusión). Comprenderán cómo actúa el agua, el hielo y la sal.

Edad: 5 – 6 años (2º Ciclo Ed. Infantil)

Temporalización:

  • De desarrollo: 8 minutos

Riesgo: 1, los alumnos pueden manipular por ellos mismos todos los materiales, sin embargo deben ser supervisados por un adulto porque podrían tragar la sal.

Recursos y presupuesto

  • Materiales: un recipiente (rectangular y hondo), un cubito de hielo, cerillas, 1 cuchara de sal.
  • Espaciales: el aula.
  • Humanos: el profesor.

Presupuesto orientativo:1 – 2 euros dependiendo si compramos el recipiente y la sal, o lo traemos de casa o lo cogemos del comedor.

Objetivos didácticos: 

– Adquirir conocimientos sobre los cambios de estado, en este caso la fusión.

– Comprender que dependiendo de la cantidad de sal que tenga el agua, tiene un tiempo determinado de condensación

– Desarrollar el gusto por la experimentación.

– Adquirir habilidades de observación.

Desarrollo

  • Preparación: Poner agua en una hielera, y meterla al congelador para hacer cubitos de hielo.
  • Procedimiento: Dividimos a los alumnos en grupos de 6, pudiendo realizar todos el experimento de uno en uno. Los pasos a seguir son:

1. Llena el recipiente con agua fría y deja flotando un cubito de hielo.

2. Coloca una cerilla sobre el cubito de hielo.

3. Esparce un poco de sal alrededor de la cerilla.

4. Espera 4 minutos y coge la cerilla, verás cómo también te llevas el cubito. La cerilla se congela y se puede extraer del agua junto con el cubito de hielo. La sal que has echado sobre el cubito ha disuelto el hielo en torno a la cerilla, pero no el de debajo, puesto que ahí no ha caído sal. Así, la pobre cerilla ha quedado presionado.

Explicación científica: El agua salada no se congela con tanta facilidad como el agua corriente, y la sal contribuye a su fusión. Sin embargo, cuando una sustancia se funde, el calor se consume. Este calor tiene su origen en la humedad debajo de la cerilla, donde no hay sal y se congela.

¿Te has fijado en que, aunque haga mucho frío el agua de mar casi nunca se congela? La presencia de sal hace que el agua de mar se congele a una temperatura más baja que el agua dulce (-2º en vez de 0º). Sólo se transforma en hielo una minima parte la sal que hay en el agua. En general, cuanto más salada es el agua, más baja tiene que ser la temperatura para que se congele. Por eso, cuando nieva, se esparce sal por las calles. La sal impide que la nieve se congele.

 Conclusiones:

– Tienes que tener cuidado cuando eches la sal, tiene que ser poca o el hielo se dará la vuelta con la cerilla.

– Puedes utilizar en vez de cerilla un palito, o cortarle a la cerilla la parte roja (por la toxicidad).

Nombre y apellidos: Lorena Labrador 3º A (turno de mañana)

Referencias: Experimento extraído del libro “Experimentos sencillos con sólidos y líquidos” de Hans Jürgen Press. Editorial ONTRO.

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