¡Gran huracán en Saturno!

NOTICIA CIENTÍFICA

Os dejo una noticia que me ha parecido muy interesante que he encontrado en el periódico El Pais.

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/04/29/actualidad/1367256057_831610.html

La nave espacial Cassini, en órbita de Saturno desde 2004, ha captado la primera imagen de cerca, en luz visible y con alta resolución de un huracán gigantesco localizado en las proximidades del polo Norte del planeta de los anillos. El ojo, de unos 2.000 kilómetros de diámetro, es 20 veces mayor que el ojo de huracán medio en la Tierra, y los vientos alcanzan allí los 150 metros por segundo. Los científicos encuentran similitudes entre esos fenómenos, pero también diferencias.

El vórtice del ciclón llamó la atención de los investigadores “por su gran parecido a un huracán terrestre”, señala el veterano y prestigioso científico Andrew Ingersoll, profesor de Caltech e investigador de la misión Cassini, de la NASA y la Agencia Europea del Espacio (ESA). “Pero está allí, en Saturno, a una escala mucho mayor y se las está arreglando con la poca cantidad de vapor de agua que hay en la atmósfera de hidrógeno de ese planeta”. En la Tierra, los ciclones se alimentan del agua caliente del océano.

Entre los rasgos parecidos entre ambos fenómenos, el terrestre y el no terrestre, los científicos destacan la presencia de un ojo del huracán central, sin nubes o con muy pocas, mientras que estas forman un muro rotando alrededor del ojo. Entre las diferencias, además del tamaño, destaca el hecho de que el de Saturno no se desplaza, señala la NASA en un comunicado, mientras que los ciclones tropicales terrestres tienden a moverse. El huracán de Saturno está allí fijo, en el polo Norte, tal vez porque en una posición tan septentrional no tiene adónde ir, señala Kunio Sayanagi, también especialista de la misión.

Los científicos creen que el huracán está allí desde hace años, aunque no lo pudieron ver cuando la sonda Cassini llegó al planeta de los anillos, en 2004, ya que su polo Norte estaba oscuro en aquella época, en pleno invierno polar septentrional. La cámara infrarroja sí que captó la presencia de ese gigantesco vórtice, que empezó a ser observable en luz visible a partir de 2009. Para fotografiarlo la Cassini ha tenido que cambiar su órbita ganando inclinación de la misma, ya que desde su recorrido ecuatorial habitual no tiene a la vista las regiones más septentrionales del planeta, explica la NASA.

 

Lorena Barajas Vellón

 

¿Sabrás absorber por una pajita?

Resumen:  Un sencillo experimento en el que mezclamos ¡Magia y ciencia!

Imagen:  foto pajita

Edad: A partir de 3 años

Temporalización:

Tiempo de preparación previo: 2 minutos

Tiempo de realización: 3 minuto

Riesgo: 1 (hay que realizar un agujero en una pajita con un alfiler, en este paso necesitarán la ayuda de un adulto)

Recursos:

Materiales: Pajitas, un vaso y agua

Personales: El profesor o un adulto

Presupuesto orientativo:

Pajitas: 1€

Vaso: material escolar

Objetivos didácticos:

-Potenciar y desarrollar el pensamiento científico a través de la experimentación

-Despertar el gusto por la ciencia y la experimentación

Desarrollo:

Preparación: Llenaremos un vaso con agua. Posteriormente necesitaremos dos pajitas, a una de ellas la haremos un agujero con un alfiler (de modo que no se vea) y a la otra nada.

Desarrollo: Les mostraremos a los niños como absorbiendo con una pajita y poniendo el dedo encima (tapando el orificio superior) el agua se mantendrá dentro de la pajita (todo esto con la pajita correcta o bien tapando los agujeros con los dedos de la agujereada). A continuación le pediremos a alguno de los niños que repita la operación, en este caso le daremos la pajita con el agujero y no conseguirá hacerlo. Posteriormente les explicaremos que la pajita tiene un agujero y que no pueden hacerlo por este motivo. Les dejaremos tiempo para que los niños practiquen y luego puedan hacer ellos ¡su propia “magia”!

Explicación científica: Cuando la pajita no tiene agujero y absorbemos el líquido sube hasta arriba porque estamos absorbiendo el aire que hay dentro. Si absorbemos en la pajita que tiene el agujero constantemente esta entrando aire del exterior por lo que no conseguiremos que el agua suba.

Conclusión: Es un experimento muy llamativo y que les gusta mucho ya que luego lo pueden realizar ellos mismos y convertirse en auténticos “mago-científicos”

Nombre: Almudena Gómez 3º Mañana

Referencia: Charla de creatividad

EL AIRE OCUPA LUGAR

Resumen:Imagen
Mediante este experimento se pretende mostrar un ejemplo de cómo actúa la presión atmosférica.

Edad:
A partir de 4 años (supervisado por un adulto).

Temporalización:

Tiempo de preparación previa: 4 minutos.

Tiempo de desarrollo: 5 minutos.

Riesgo:
El riesgo es 2, puesto que hay que emplear un objeto punzante para realizar un agujero en la base de la botella.

Recursos y presupuesto estimado:

Materiales y presupuesto:

  • Botella de plástico: 30 céntimos
  • Globo: 10 céntimos.
  • Punzón: 1 euro.

Objetivos didácticos:

  • Introducir el concepto de presión atmosférica.
  • Comprender que el aire está en todos sitios aunque no lo veamos.

Desarrollo:

  • Preparación:

Realizaremos un pequeño agujero con el punzón en la base de la botella. A continuación se coloca el globo en la boca de la botella a modo de tapón.

  • Procedimiento:

Soplamos en la boca de la botella para inflar el globo, y al acabar ponemos un dedo en el agujero, anteriormente realizado en la parte inferior.

Al hacer esto, el globo no se desinfla, a pesar de que el orificio de la boca está totalmente abierto. Si probamos a quitar el dedo del agujero, veremos cómo el globo se va desinflando.

  • Explicación científica:

En el interior de la botella, aunque no lo vemos, hay aire. Cuando inflamos el globo, el aire que hay en la botella sale por el agujero inferior. En cambio, cuando tapamos el agujero, se produce un vacío, y la presión atmosférica exterior, que es mayor que la interior, impide que el aire salga y, por tanto, que el globo no se desinfle.

Conclusiones:
Este sencillo experimento suele divertir mucho a los niños, puesto que permite jugar tapando de modo intermitente el agujero y de esta manera ir controlando el vaciado del globo como si de un truco de magia se tratase. Al mismo tiempo, despierta curiosidad del por qué de este efecto, planteando preguntas, a partir de las cuales poder explicar a los niños que el aire tiene una determinada presión y ocupa un lugar aunque no lo veamos.

Nombre y apellidos del alumno: Ana Arenas Gallardo 3ºA

Referencias:
http://www.experimentoscaseros.info

Cuidado… ¡Estas lentejas están muy vivas!

Resumen

Aquí veréis a las conocidas como lentejas mágicas, ¿Por qué flotan en la gaseosa y se hunden en el agua?

Veremos cómo las burbujas de aire (agua) y CO2 (gaseosa) se unen o “se pegan” a las lentejas actuando sobre estas cómo si fueran flotadores. Cuando dichas burbujas se pierden, el efecto desaparece y las lentejas van al fondo del vaso o recipiente.

Edad

A partir de 4 años.

Temporalización

Desarrollo: 10 minutos

Riesgo

1: Los alumnos pueden manipular por ellos mismos todo los materiales, sin embargo es conveniente que lo supervise un adulto ante la utilización de la gaseosa y de las lentejas.

Recursos y presupuesto

Materiales: Vasos de plástico transparente (nos permite ver el efecto), agua, gaseosa de 50 cl., 100 gramos de lentejas.

Espaciales: El aula

Vasos de plástico (100 unidades): 1.3 euros

100 gramos de lentejas: 50 céntimos

Botella gaseosa: 90 céntimos

Agua: gratis

Objetivos didácticos:

–         Conocer las propiedades del agua y la gaseosa.

–         Ser capaz de observar lo que sucede a las lentejas en ambos líquidos.

–         Despertar y desarrollar el gusto de la experimentación.

 

 

Desarrollo:

–         Preparación: Poner agua en dos vasos diferentes, uno lo llenamos de agua y el otro de gaseosa.

–         Procedimiento: Dividimos a la clase en dos grupos; un grupo experimentara las lentejas con agua y el otro grupo de niños estarán con la gaseosa.

Después se unirán ambos grupos contando sus experiencias y se acabará mostrando a todos los niños juntos la diferencia entre ambos sucesos.

Los pasos a seguir:

  • Llenamos los vasos con agua y otra con gaseosa (mejor llenar el vaso de gaseosa en el momento que se vaya a utilizar).
  • Introducimos las lentejas en los recipientes y anotamos lo que sucede en cada  en cada vaso.
  • Los niños observarán lo que ocurre en cada vaso conociendo el porque de los que sucede en cada recipiente, donde las lentejas en el agua se van al fondo y en la gaseosa flotan (suben y bajan)

Explicación científica

Vemos con este experimento tan sencillo cómo dos líquidos aparentemente en sus botellas o recipientes similares en realidad no lo son por cómo actúan algunos objetos sobre ellos. En este caso podemos observar que las lentejas en un liquido corriente en nuestras casas como es el agua lo que sucede es que van directas al fondo del vaso ya que solo hay oxígeno (O2), pero en el caso de la gaseosa al haber dióxido de carbono hacen un efecto contrario y flotan sobre este liquido en la superficie, incluso vemos como suben y bajan en el recipiente gracias a que las burbujas de la gaseosa tiene una función parecida a los flotadores en nuestro cuerpos. Las burbujas (CO2) son las que provocan que las lentejas floten en el agua.

Conclusiones

Con este experimento los niños verán que dos líquidos aparentemente similares a simple vista, dan lugar a efectos contrarios debido a que sus propiedades son diferentes. Por ese motivo con la gaseosa las lentejas flotan y en el agua se hunde hasta el fondo del recipiente.

lentejas en el agua

En esta fotografía vemos cómo en este vaso las lentejas no flotan y lo que sucede es que se hunden al fondo del recipiente.

lentejas en gaseosa

Aquí podemos ver que en este recipiente las lentejas flotan gracias a las burbujas (CO2) y hacen el efecto de subida-bajada de las lentejas por todo el vaso.

Nombre: Fco Javier Martín Benito

Curso: 3º Mañana

¿Qué peso puede soportar un huevo sin romperse?

Edad:5 años.

Temporalización:

–          Tiempo preparación previa: 5-10 minutos. (preparación de materiales)

–          Tiempo de desarrollo: 15 minutos aprox.

Riesgo:

  1. No existe ningún tipo de peligro ni riesgo, pero la profesora tendrá que estar pendiente de la actividad, ya que si tiran alguno de los vasos al suelo, éstos pueden romperse, y al ser de cristal deberían retirarse en caso de caerse.

Recursos:

–          Materiales y presupuesto:

  • 3 huevos de gallina (de casa)
  • 3 vasos pequeños (0.60 * 3 = 1.80 €)
  • 1 plato (1 €)
  • Algunos objetos con diferentes pesos para poner sobre ellos (ej: diferentes cantidades de libros)

–          Personales: profesora de aula y los alumnos.

–          Espaciales: la clase.

Desarrollo:

–          Procedimiento:

Sobre una superficie plana (como una mesa) colocar 1 huevo dentro de cada vaso. Colocar 1 plato encima de los huevos. Colocar los objetos con diferentes pesos uno a uno y comprobar la resistencia de los huevos.-

Explicación científica:

Al colocar los objetos encima del plato sostenido por los huevos, estos no se romperán con facilidad, por el contrario van a mostrar una resistencia no imaginada. Esta impensada resistencia se explica conforme a la forma de los huevos; la forma de domo o cúpula de los huevos (similar a la de la estructura de muchas construcciones antiguas como la de iglesias y catedrales) hace que el peso se extienda a lo largo de las curvas de la base y hace posible una mayor resistencia

Conclusiones: este es un experimento muy divertido de realizar con los niños, ya que para ellos es prácticamente impensable que unos huevos puedan aguantar tanto peso. Además, el experimento de la resistencia de los huevos provocará un efecto aún más sorprendente si previamente se rompe un huevo delante de los niños.

ANA SANROMÁN HUERGA

3º EDUCACIÓN INFANTIL

MÓSTOLES, TARDE

“EL JARDÍN NATURAL”

 

jardin-natural

Hubo una vez un rey que tenía un gran palacio cuyos jardines eran realmente maravillosos. Allí vivían miles de animales de cientos de especies distintas, de gran variedad y colorido, que convertían aquel lugar en una especie de paraíso del que todos disfrutaban.

Sólo una cosa en aquellos jardines disgustaba al rey: prácticamente en el centro del lugar se veían los restos de lo que siglos atrás habia sido un inmenso árbol, pero que ahora lucía apagado y casi seco, restando brillantez y color al conjunto. Tanto le molestaba, que finalmente ordenó cortarlo y sustituirlo por un precioso juego de fuentes.

Algún tiempo después, un astuto noble estuvo visitando al rey en su palacio. Y en un momento le dijo disimuladamente al oido:

– Majestad, sois el más astuto de los hombres. En todas partes se oye hablar de la belleza de estos jardines y la multitud de animales que los recorren. Pero en el tiempo que llevo aquí, apenas he podido ver otra cosa que no fuera esta fuente y unos pocos pajarillos… ¡Qué gran engaño!

El rey, que nunca pretendió engañar a nadie, descubrió con horror que era verdad lo que decía el noble. Llevaban tantos meses admirando las fuentes, que no se habían dado cuenta de que apenas quedaban unos pocos animales. Sin perder un segundo, mandó llamar a los expertos y sabios de la corte. El rey tuvo que escuchar muchas mentiras, inventos y suposiciones, pero nada que pudiera explicar lo sucedido. Ni siquiera la gran recompensa que ofreció el rey permitió recuperar el esplendor de los jardines reales.

Muchos años después, una joven se presentó ante el rey asegurando que podría explicar lo sucedido y recuperar los animales.

– Lo que pasó con su jardín es que no tenía suficientes excrementos, majestad. Sobre todo de polilla.

Todos los presentes rieron el chiste de la joven. Los guardias se disponían a expulsarla cuando el rey se lo impidió.

– Quiero escuchar la historia. De las mil mentiras que he oido, ninguna había empezado así.

La joven siguió muy seria, y comenzó a explicar cómo los grandes animales de aquellos jardines se alimentaban principalmente de pequeños pájaros de vivos colores, que debían su aspecto a su comida, compuesta por unos coloridos gusanos a su vez se alimentaban de varias especies rarísimas de plantas y flores que sólo podían crecer en aquel lugar del mundo, siempre que hubiera suficiente excremento de polillas… y así siguió contando cómo las polillas también eran la base de la comida de muchos otros pájaros, cuyos excrementos hacían surgir nuevas especies de plantas que alimentaban otros insectos y animales, que a su vez eran vitales para la existencia de otras especies… Y hubiera seguido hablando sin parar, si el rey no hubiera gritado.

– ¡Basta! ¿Y se puede saber cómo sabes tú todas esas cosas, siendo tan joven?- preguntó.

– Pues porque ahora todo ese jardín ahora está en mi casa. Antes de haber nacido yo, mi padre recuperó aquel viejo árbol arrancado del centro de los jardines reales y lo plantó en su jardín. Desde entonces, cada primavera, de aquel árbol surgen miles y miles de polillas. Con el tiempo, las polillas atrajeron los pájaros, y surgieron nuevas plantas y árboles, que fueron comida de otros animales, que a su vez lo fueron de otros… Y ahora, la antigua casa de mi padre está llena de vida y color. Todo fue por las polillas del gran árbol.

– ¡Excelente! -exclamó el rey-. Ahora podré recuperar mis jardines. Y a tí, te haré rica. Asegúrate de que dentro de una semana todo esté listo. Utiliza tantos hombres como necesites.

– Me temo que no podrá ser majestad- dijo la joven-. Si queréis, puedo intentar volver a recrear los jardines, pero no viviréis para verlo. Hacen falta muchísimos años para recuperar el equilibrio natural. Con mucha suerte, cuando yo sea anciana podría estar listo. Esas cosas no dependen de cuántos hombres trabajen en ellas.

El rostro del anciano rey se quedó triste y pensativo, comprendiendo lo delicado que es el equilibrio de la naturaleza, y lo imprudente que fue al romperlo tan alegremente. Pero amaba tanto aquellos jardines y aquellos animales, que decidió construir un inmenso palacio junto a las tierras de la joven. Y con miles de hombres trabajando en la obra, pudo verla terminada en muchísimo menos tiempo del que hubiera sido necesario para reestablecer el equilibrio natural de aquellos jardines en cualquier otro lugar.

Autor: Pedro Pablo Sacristán.

Referencia: http://cuentosparadormir.com/infantiles/cuento/el-jardin-natural

Marta Vela Martín 3ºA

LA DIDÁCTICA DE LAS CIENCIAS –Fundamento del conocimiento profesional de los profesores de Ciencias por Carlos Javier Mosquera Suárez

Comentario  al artículo

 El artículo  plantea  cómo se produce en el niño/a la construcción del conocimiento científico, lo que resulta fundamental  dentro de un planteamiento de enseñanza entendida como ayuda al aprendizaje.  Para ello, y  aunando distintas tendencias marca lo que podríamos considerar 10 principios básicos en la didáctica de las ciencias: desde la comprensión de los procesos de enseñanza y aprendizaje, a las estrategias que favorecen el desarrollo del conocimiento, partiendo de las ideas  previas del alumnado, para el que resultan muy interesantes los trabajos prácticos planteados por un curriculum operativo, realizado por un profesorado bien formado, que tenga en cuenta los problemas socioambientales para diseñar unidades  didácticas que ayuden a la formación de actitudes científicas.  Porque todo ello es en el fondo la didáctica de las ciencias, sobre las que  plantea el autor que no tienen fronteras perfectamente delimitadas. Yo estoy totalmente de acuerdo. Creo que a la hora de plantearnos cómo enseñar ciencias, debemos considerar  éstas como una manifestación más de nuestro entorno cotidiano,  por lo que necesitamos  los aportes de otros campos de conocimiento.

Y en este sentido creo que lo primero es enseñar a nuestros alumnos el concepto de ciencia, algo que puede  resultar muy complejo, pero al mismo tiempo bastante sencillo si sabemos  relacionarlo con el entorno que rodea al  alumnado. Conceptos como  análisis, hipótesis, tesis, pruebas científicas pueden ser acercados al público infantil porque ellos asisten frecuentemente a situaciones científicas en las que se manejan estos conceptos.  Uno niño y una niña pueden entender perfectamente que si están jugando en el patio y un compañero se cae  y se hace daño en la pierna llora mucho. Entonces  le llevan  a la consulta médica y allí le miran bien la pierna,  le preguntan qué a pasado, se la tocan (análisis), con estos datos el médico o la médica que le atiende se plantea una idea de lo que le puede  pasar (hipótesis), pero no se queda ahí.  Si un médico/a sin más elementos mandara  escayolar una pierna, sería un pésimo profesional. Tendrá su idea, pensará que  se la podido romper o no, pero mandará una radiografía para  asegurarse, es decir, buscará pruebas con las que corroborar o no su  hipótesis, y solo después de ello llegará a una conclusión o tesis.  Como vemos se ha producido la esencia de toda investigación científica: hipótesis – pruebas – tesis, pero la explicación de  estos conceptos no ha sido teórica, sino totalmente práctica, insertada en el entorno y la cotidianeidad que le rodea, de tal manera que el niño no solo lo podrá entender, sino que de alguna manera –y creo que aquí  es a donde le deberemos llevar- aprenderá a interiorizarlo, a convertirlo en rutina. Entenderá que no se puede afirmar una cosa hasta que no se ha comprobado y esto no  sólo le  enseñará a vivir, sino  también a pensar científicamente.

Quizás si un niño al que se ha enseñado estas rutinas,  coincide en un parque con otro al que no han enseñado a pensar así y que de repente  dice  que un tercero le ha quitado su pelota, porque ha  desaparecido de su lado donde  la tenía, quizás este niño le explique que no puede decir eso si no  ha visto al otro quitársela, es decir, si no tiene pruebas.  Quizás le sepa explicar que pueden buscar otro motivo que explique  el hecho de que  la pelota ya no esté  donde estaba. Si el suelo está un poco en cuesta la pelota ha podido rodar, de forma que lo que tienen que hacer es ir a buscarla un poco más abajo, donde a lo mejor se ha parado al  dar con algo. Y   si así lo hacen y la pelota aparece  nuestro niño habrá dado una lección, no solo de un valor transversal, sino también de pensamiento científico y seguramente habrá entendido mejor que  con ninguna clase teórica que la ciencia  sirve para la vida diaria.

GEMMA SÁNCHEZ UREÑA

3º Curso-  Tarde – Móstoles