¡Juana se va de viaje!

Cuentos-infantiles-El-ciclo-del-agua

  • Edad: La edad recomendada es de 4-5 años

 

  • Cuento:

Érase una vez, una gotita de agua muy pequeñita llamada Juana. Juana, vivía con su mamá y su papá gota en el mar, nadaban libremente día tras día por el fondo submarino y se divertían mucho.

Un día que iban los tres nadando agarrados de la mano, se encontraron a una vecina a la que hacían mucho que no veían.

-Cuánto tiempo sin verte, ¿qué te ha pasado?- preguntaron los padre de Juana a la vecina.

-He estado de viaje y me lo he pasado muy bien- respondió la vecina entusiasmada.

-¿A dónde has ido?- volvieron a preguntar los padres de Juana.

-Pues mirad, primero me convertí en vapor de agua, la nube me dijo que ese cambio se llamaba “evaporización”. De esta manera, dejé de ser una gota durante un tiempo. Luego ascendí hasta las nubes, volví a ser gota de nuevo, pues la nube me dijo que a eso se le llamaba “condensación”. Me quedé durante unos días encima de una de ellas porque era muy blandita y me convertí en un copo de nieve ya que en la nube hacía mucho frío y esta me dijo que eso se llamaba “solidificación”. Después, esa nube me llevó hasta una alta montaña donde me dejé caer. Por último, caí en el río y me convertí en gota de agua de nuevo. Allí, las demás gotas me dijeron que eso se llamaba “fusión”. En el río, estuve unos días nadando corriente abajo hasta que volví a llegar al mar.

Juana y sus padres estaban alucinados con la historia que les había contado su vecina sobre su interesante viaje.

-¿Y fuiste con muchas más gotas o fuiste sola?- preguntó Juana expectante.

-Claro que no- respondió la vecina.- fui con muchas más gotas que me acompañaron durante todo el viaje así que me lo pasé muy bien.

-¿Y nosotros podremos hacer algún día ese viaje?- volvió a preguntar Juana.

-Por supuesto, sólo tenéis que nadar por la superficie del mar un día soleado y las nubes os preguntarán si queréis hacer este viaje- respondió la vecina.

Toda la familia estaba entusiasmada por hacer el viaje que les había contado la vecina. No sólo quería Juana, sino que también querían sus padres así que mostraron mucho interés y entusiasmo.

-Este viaje se llama “Ciclo del agua” y recordad, si queréis viajar, tendréis que nadar por la superficie del mar un día que haga sol- insistió la vecina.

Y así fue, pasaron unos cuantos días de tormenta en los que Juana y su familia se mantuvieron en el fondo del mar, pero llegó un día que hacía un sol radiante y decidieron subir a la superficie con las maletas hechas para ver si las nubes admitían pasajeros ese día.

Las nubes le dijeron a Juana y su familia que sí podrían viajar con ellas y que, además, estaban buscando muchas más gotas que quisieran viajar.

Pronto se llenaron todas las plazas de viaje y todas las gotas estaban contentísimas de poder realizar el “Ciclo del agua”.

Juana y su familia, se convirtieron en vapor de agua y,como les había dicho la vecina, se evaporaron. Pues así podrían ascender hasta las nubes más fácilmente que si eran gotas de agua, pues pesaban menos.

Juana estaba sorprendida por ser vapor de agua, pues se notaba más ligera y podía extenderse más, pero tenía que ir de la mano de sus padres para no perderse por el enorme cielo y poder llegar hasta la nube. Una vez que llegaron a la nube, Juana y sus padres se condensaron y volvieron a ser gotas de agua.

Pasaron unos días en los que Juana y su familia estaban pasándoselo muy bien encima de la nube, pues en ella podían saltar y dormir mucho ya que era muy cómoda y blandita. En ella hacía mucho frío, pues estaba a mucha altura del mar, por lo que tarde o temprano se convertirían en copos de nieve y se solidificarían.

La nube, era muy simpática con todos los pasajeros y les iba contando y comentando todos los sitios por donde iban pasando, pues el trayecto finalizaba en la cima de una montaña.

Todas las gotas de vapor se habían convertido ya en copos de nieve, incluidas Juana y su familia. Pocos días después llegó el momento de abandonar la nube y todas las gotas transformadas en copos de nieve, tendrían que saltar de la nube y descender por la montaña.

Juana y su familia, como se habían transformado en copos de nieve, estaban muy frías, pero a Juana le divertía ser un copo de nieve. Juntos, saltaron de la mano hacia la cima de una gran montaña.

Una vez allí, cayeron en un enorme río donde se convirtieron de nuevo en gotas de agua, fusionándose con las demás gotas, ya que en el río el agua estaba más calentita que en las nubes. Allí había muchas gotas como en el mar que conocía Juana.

Durante días, Juana y su familia nadaban corriente abajo e iban conociendo a otras gotas nuevas que no habían visto nunca, pues ellos vivían en el mar, donde las demás gotas eran saladas y en el río sólo había gotas de agua dulce.

Se lo pasaban genial nadando de un lado a otro, chocando con las plantas y rocas y jugando entre los pececillos que había en el río.

Juana no quería que aquel viaje acabara pero, por desgracia, llegó el día de volver al mar. Estaba triste, pues empezaba a ver el principio del mar y el final del río donde se lo había pasado tan bien durante los últimos días.

Al fin, llegaron al mar. Los padres de Juana estaban cansados por el ajetreado viaje y querían descansar de nuevo en el mar, pero Juana estaba triste y se puso a llorar porque quería hacer el viaje de nuevo.

-Juana, no llores- le dijo mamá gota.- pues seguramente podamos hacer este viaje algún día si las nubes vuelven a coger pasajeros, y como la nuestra era muy simpática, seguro que no la importa llevarnos otra vez al “Ciclo del agua”.- añadió mamá gota.

-¿Tú crees, mamá? Es que me lo he pasado tan bien que me gustaría viajar en las nubes de nuevo.- preguntó Juana con lágrimas en los ojos.

-Claro que sí, Juana. Y seguro que cuando te hagas mayor, viajarás todas las veces que quieras.

Juana, al oír esto, se sintió aliviada y dejó de llorar, pues estaba convencida de que podría volver a repetir este viaje como le había dicho su mamá, pero ahora tenían que descansar y contarle a todos sus vecinos y amigos lo bien que se lo habían pasado en el “Ciclo del agua”.

 

  • Explicación científica: A través de este cuento, pretendemos enseñar a los niños el ciclo del agua de manera atractiva y cercana para ello. Además, se les enseña los cambios de estado del agua y los conceptos a los que se hace referencia.Se enseña que primero el agua se evapora para ascender hasta las nubes. Una vez allí, esta se condensa y cuando la nube llega hasta la cima de las montañas, debido a la baja temperatura, el agua se convierte en hielo, de manera que al quedarse en la superficie de la montaña, se va derritiendo hasta formar ríos que bajan de nuevo hasta el mar. Y así continúa el ciclo del agua.
  • Nombre y apellidos: Raúl Mayorga Robles. 3º tarde
  • Referencias: Ninguna. El cuento ha sido inventado a través de la inspiración de la fotografía mostrada.
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