¡El cumpleaños de Tambor!

Había una vez un pequeño bosque al sur de la ciudad, llamado Frondoso. Se llamaba así porque tenía muchos árboles muy, muy grandes.

Frondoso no era igual a los demás, era diferente, porque sus árboles estaban repletos de enormes hojas verdes con elegantes flores de muchísimos colores, que aguantaban durante todo el año.

En él vivían tres grandes amiguitos, un pequeño y blanco conejo llamado Tambor, un elegante y grande oso conocido como Perezoso ya que le gustaba mucho dormir y era un poco vaguete, y un astuto y hambriento zorro llamado Nicolasín.

Cada mañana, cerca del gran roble, jugaban juntos al escondite al que el astuto Nicolasín siempre ganaba, ya que era muy listo y perspicaz. Jugaban  hasta que que llegaba la hora de la comida y escuchaban a sus madres gritar: ¡a comer! ¡La comida ya esta lista!.

Los tres pequeños se despedían rápidamente, pues sus ganas de comer eran grandes e iban corriendo a su casa. Cuando llegaban…

¡TOC TOC!

Tambor tocaba la puerta, gritando: Mamá soy yo, Tambor con una colita blanca como el algodón, entraba a casa, se lavaba las manos y se sentaba a esperar su comida, un delicioso plato de lechuga y zanahoria.

¡ÑAM, ÑAM!: Decía Tambor mientras saboreaba su almuerzo, ¡Está delicioso mamá!.

Nicolasín era un zorro muy veloz y astuto, y mientras iba de camino a casa, cantaba muy fuerte, tan fuerte que su madre podía oírlo y poner la mesa antes de que Nicolasín llegará a casa. Así cuando llegaba el astuto zorro, todo estaba preparado y listo para comer.

¡Que bien huele! ¡Mi comida favorita, pollo frito y costillas a la barbacoa!: Dijo Nicolasín sonriente, mientras se preparaba para devorar su plato en tan solo unos segundos.

Perezoso no corría  la misma suerte de Tambor y Nicolasín, ya que su comida era diferente cada día y no sabía qué plato le esperaría en la mesa.

Perezoso mientras iba de camino a casa, pensaba en lo que mamá Osa había preparado para comer. -Lechuga o pollo o ambas comidas, decía mientras acariciaba las flores del bosque.

Por fin y después de mucho andar, llegó a casa, se lavó las manos y se sentó a esperar su comida. ¡Esto de no saber que voy a comer hoy no me gusta nada!. Dijo Perezoso muy enfadado. Cuando llegó a casa se encontró un plato de ¡pollo con lechuga! Que rico pensó perezoso, y se puso muy contento.

Al día siguiente volvió a quedar con sus amigos cerca del gran roble como siempre y allí estaba Tambor que esperaba a los dos amigos con ansias porque les quería dar una grandísima noticia: -Perezoso, Nicolasín, en dos días es mi cumpleaños y quiero invitaros a mi fiesta. Os invito a comer a mi casa.

-¿Siii?- Dijeron los dos amigos a la vez.

-Sí y vuestras mamás también están invitadas- Respondió Tambor.

-¡Que bien!, estaremos todos juntos- Respondió Perezoso.

Después, los tres amiguitos se pusieron a jugar como siempre hasta la hora de la comida que les llamaba sus mamás.

Cuando llegó el gran día fueron todos a casa de Tambor y allí se encontraron una gran fiesta decorada con globos de cumpleaños y una enorme mesa en la que había mucha comida (lechuga, zanahorias, etc.), y en el centro un gran pastel de verduras. Los tres amiguitos empezaron a jugar, al pilla pilla, al juego de la silla…y a muchos más, pero de tanto correr y jugar empezaban a tener hambre, cuando llegó la hora de la merienda todos los amigos se acercaron a la mesa para empezar a comer.

El anfitrión de la fiesta, Tambor, dijo: Mi mamá ha preparado mi comida favorita: zanahoria, lechuga, hojas de arbustos… El zorro dijo: yo aqui veo mucho verde, esto no lo puedo comer, no me gusta nada, y le preguntó al oso, ¿y a tí te gusta esta comida? Perezoso le respondió: A mí sí me gusta porque mi mamá me prepara una gran variedad de comida todos los días.

¡Jo, a mi no me gusta!- Dijo el zorro y de repente se puso a llorar. No sabía por qué él era diferente, por qué a él no le gustaba las verduras y a sus amiguitos sí. Justo en ese momento llegó la mamá de Perezoso y le preguntó: – ¿Qué te ocurre Nicolasín? y Nicolasín le respondió: – Que no se porque soy diferente y no me gustan las verduras.

Entonces, la mamá de Perezoso les explicó que a cada animal le gustaba y comía un determinado alimento.

Mamá sonrió y le explico:

-Mirad chicos, nosotros los animales nos clasificamos según nuestra alimentación en: herbívoros, carnívoros y omnívoros.

-El zorro preguntó, ¿Qué son los carnívoros? -Fácil, los carnívoros, son animales que se alimentan de carne. – y los herbívoros que son, pregunto nuevamente Perezoso.

-Los herbívoros, son animales que se alimentan exclusivamente de plantas y no de carne. -Mama, tu y yo somos carnívoros o herbívoros o podemos ser los dos a la vez.

Mama Osa, riéndose de lo que acababa de escuchar contestó: -Nosotros, somos Omnívoros. Nos alimentamos de vegetales y de carne,  es por eso Perezoso que tu no sabes qué comida te espera en casa, porque cada día comemos diferente.

Sin embargo, Tambor y Nicolasín, comen cada día lo mismo, por eso saben lo que comerán después de jugar.

Todos se pusieron muy contentos al saber que tipo de alimentación tenía cada uno.

Después, llegó mamá zorra que había ido a por la comida de Nicolasín y le trajo su plato preferido, el pollo con salsa que tanto le gustaba.

Entonces comenzaron a merendar todos los amigos ya contentos cada uno con la comida que le gustaba. Cuando terminaron de merendar, la mama de tambor encendió las velas de la tarta y todos empezaron a cantar  el cumpleaños feliz a Tambor, y él muy contento soplo las velas de su increíble tarta.

A la mañana siguiente cuando fueron al colegio, los tres amigos le contaron a la profesora ardilla algo que habían aprendido en el cumpleaños de Tambor:

Seño sabes que hay tres clases de alimentación según el tipo de animal que seas, los herbívoros comen plantas, los carnívoros carne y los omnívoros cualquiera de las dos. Toda la clase se quedó patidifusa, con los ojos abiertos como platos, ¡no tenían ni idea! La profesora ardilla se puso muy contenta y dijo: ¡Que chicos más listos!, ¿Habéis visto?  todos los días se aprende algo nuevo chicos, como dice el refrán: no te acostarás sin saber una cosa más.

Y así los tres amiguitos muy contentos con lo que habían aprendido, se sentaron en su mesa con los demás compañeros.

Colorín colorado, este cuento se ha acabado, si quieres que te lo cuente otra vez, cierra los ojos y cuenta hasta tres.

FICHA

Edad: El cuento va dirigido a 5-6 años.

Palabras claves: carnívoro, herbívoro, omnívoro, oso, conejo y zorro.

Resumen: El cuento trata de tres amigos que vivían en un bosque: el oso, el conejo y el zorro. Un día, el conejo Tambor les invitó a su fiesta de cumpleaños. En ella, solo había verduras para comer y el zorro se angustió mucho porque no le gustaba. Al final, el zorro come su comida favorita porque su mamá se lo llevó y la mamá del oso les cuenta el por qué cada uno tiene un tipo de alimentación. Al día siguiente, todos los amigos entusiasmados por saber algo nuevo lo cuentan en el colegio para que se enteren todos su compañeros.

Explicación científica: A través de este cuentos queremos explicar la clasificación de los animales según su alimentación de una forma fácil, lúdica y entretenida. Los animales según su alimentación se clasifican en: Herbívoros, carnívoros y omnívoros.

  • Los herbívoros se alimentan de plantas
  • Los carnívoros se alimentan de carne y por lo general son depredadores o carroñeros.
  • Los omnívoros pueden comer vegetales y carnes por lo que se nutren de toda clase de alimentos.

Autores: Carrero Sánchez, Candelas; Crespo Barranco, Gemma; Gutiérrez Jiménez, Sonia; Jarrín Quiñaucho, Karen Paola.  

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