LA HISTORIA DE LA ESTALACTITA JULIA

 

Érase una vez una cueva muy lejana que en cuyo interior se encontraban un montón de seres mágicos. Estos habitaban en los techos de las cuevas y soportaban temperaturas bajísimas. Pero ellos jamás pasaban frío.

Eran una gran familia, y en esa gran familia nació Julia, ¡una nueva estalactita en la cueva! Los habitantes de la cueva estaban muy contentos pues tenían una nueva inquilina.

Pero Julia fue creciendo muy poco a poco…y sus vecinos, que eran ya muy grandes, se reían de su pequeño tamaño.

– ¡Nunca crecerás! –le decían todos riéndose.

Julia, muy enfadada, les contestó sin ningún tapujo.

– ¡No os riais de mí!, sé que llegaré a ser tan grande y fuerte como vosotros.

Su amiga Pitusa comprendía que Julia estuviera muy triste, porque ella antes también era pequeña pero, tenía que ser paciente y esperar su gran día.

Los días fueron pasando y Julia fue creciendo gracias a la humedad de la cueva y, a las gotitas de agua que llevan en su interior una fórmula mágica compuesta por calcio. Éstas se iban resbalando por su cuerpo y pegándose a él.

– ¡Mira Pitusa, ya soy la mitad que tú!

-¡Es verdad! Has crecido muchísimo Julia, estás muy bonita.

Al final Julia creció tanto tanto tanto que se hizo la más grande de todas. El resto de las estalactitas se quedaron impresionados al ver su transformación. Todos la miraban con gran admiración y nunca más se volvieron a reír de ella.

 

Y…colorín, colorado, este cuento se ha acabado. Y…colorín, colorete, por la chimenea sale un cohete.

Leire Fernández Honrubia.

Ana Petra Santisteban Larrosa.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s