MIRA DENTRO DE TIC

 

Publicado en  Educación 3.0,  nº 10 – 2013

En noviembre de 2011  un grupo de profesores crearon este proyecto con  el objetivo fundamental de desarrollar la creatividad, convirtiendo un blog, en un espacio común donde mostrar sentimientos y emociones, miedos, dudas, experiencias…  Tiene un planteamiento internivelar, pues pretende ser un  foco de atracción de experiencias realizadas con alumnado de todas las edades, desde infantil, hasta secundaria, y además pretende ser un espacio abierto a toda la comunidad educativa, y no solo a profesores/as.

La  dinámica de trabajo de los diferentes proyectos que  aparecen  suele comenzar con una actividad previa, como el visionado de un video tras la que se aporten ideas y propuestas, para los proyectos  finales que se cuelgan en  el blog y en Google sites. Por lo que respecta a los proyectos de infantil, presenta propuestas de trabajo utilizando tinta invisible de limón para realizar dibujos o mensajes “mágicos”, y experiencias con ceras para pintar encima con acuarelas…. Pero siempre se plantean que a través de cualquier actividad se están  desarrollando  una serie de emociones que hay que potenciar o canalizar. Siempre bajo una concepción  interdisciplinar por lo que intentan que cada una de sus propuestas se pueda abordar desde  diversas competencias como comunicación lingüística, matemática,  digital, aprender a aprender , autonomía e iniciativa personal….

Si os parece interesante  podéis visitarla. Su dirección es http://miradentrodetic.blogspot.com.es/

DESPERTANDO LA CURIOSIDAD INFANTIL

GEMMA SÁNCHEZ UREÑA

3º -GRUPO TARDE – MÓSTOLES

PROYECTATE Y TRABAJA POR PROYECTOS

Publicado en  Educación 3.0,  nº 10 – 2013

 

La plataforma Proyéctate fue creada   a partir  del Encuentro Andaluz de Blog  educativos, por un grupo de docentes muy interesados en la divulgación de la metodología del aprendizaje por proyectos , como un espacio común que muestre  información sobre los distintos proyectos que iban creando cada uno. Para formar parte de ella solo hay que solicitarlo a cualquiera de los miembros, que en este momento  totalizan 315 personas. Cada una de ellas dispone de una página propia, a modo de blog personal, en  el que pude publicar sus entradas,  y  de acceso al blog general.

Dentro de la plataforma los profesores y profesoras se organizan por grupos, siendo en este momento 22 los existentes, que se  dividen  , además, por niveles ( Infantil, primaria…). Los grupos iniciales, que actuaron de polo de atracción para los demás fueron “cómo contar proyectos” y “semillero de proyectos”. Uno de  los que a nosotros nos puede resultar ahora más  interesante es el grupo “ Proyectos  de Ciencias”, que cuenta con 12 miembros

Toda la plataforma es un lugar de enorme interés para los docentes, pues les permite múltiples actividades tales como: crear nuevos grupos, crear proyectos dentro de grupos ya existentes,  realizar aportaciones a los proyectos que ya están en marcha, pedir ayuda para realizar  algún proyecto que resulta interesante, pero sobre el que se considera que se cuenta con un nivel competencial bajo, publicar documentos, participar en foros…. Si os animáis podéis  visitarla  en http://proyectate.ning.com/

 

 

GEMMA SÁNCHEZ UREÑA

3º  Ed. Infantil. Móstoles

¿Cómo enseñar Conocimientos del Medio mediante cuentos?

En el siguiente artículo se muestra la importancia y la facilidad de poder enseñar ciencias naturales a los niños y niñas, en este caso de Educación Primaria.

Como sabemos los cuentos son una buena forma de llamar la atención de los niños, tanto de Infantil como de Primaria, ya que a estas edades viven en un mundo un poco de fantasía y es muy fácil meterles en una historia y hacerles partícipes de las ciencias de esta forma.

Además hay que recordar que cuando hablamos de Ciencias Naturales, todos tenemos la idea de una materia muy extensa, teórica, aburrida y de memorización. Por lo que esta metodología podría ser de gran ayuda para eliminar esa impresión que se tiene sobre las Ciencias.

Esta propuesta se ha llevado a cabo en un colegio con niños de 4º de Educación Primaria.

En un primer momento, el tutor o tutora seleccionó un cuento que tuviera que ver con los contenidos que quisiera enseñar. Tras  elegirlo, un día el tutor/a lo lee en clase, lo comentan todos los alumnos junto con la profesora, y posteriormente la profesora les mandará escribir un cuento propio en el que figuren los conocimientos y contenidos que el cuento leído transmitía.

Para llevar a cabo esto, se deduce una gran importancia de la familia y su colaboración en la elaboración de este cuento y de muchas otras actividades. Por otro lado, se han observado verdaderas mejoras y mayores aprobados en los alumnos de este curso respecto a años anteriores.

Algunas de las mejoras que nos deja claras este artículo podrían ser aumento de la imaginación por parte de padres, ya que se han visto obligados a leer otra clase de literatura, no solo la matinal y la imaginación y creatividad de los niños. Además, una mejora en la relación padre-hijo, ya que la labor de contar cuento siempre se ha legado a los abuelos, y los padres no suelen contar cuentos a sus hijos, se ha registrado una mejora en la utilización de las Tic tanto por  parte del alumnado como por parte de los padres y sobre todo la relación docente-padres ya que los padres se sientes quizás más realizados y han podido ver cómo ayudar a sus hijos y agradecen al profesorado la creación de esta metodología porque les ha ayudado a tener una mejor relación con sus hijos y poder compartir con ellos más cosas.

En conclusión a este artículo, me gustaría recalcar la verdadera importancia de recurrir a cuentos e historias para enseñar asignaturas como estas, ya que como se ha dicho, cuando se habla de Ciencias Naturales, se piensa en una asignatura aburrida.

Mediante los cuentos se puede hacer partícipe a los niños en estas Ciencias, inculcándoles los conceptos y conocimientos que queremos.

Y esto sería importante comenzar a hacerlo desde etapas tempranas como la Educación Infantil, ya que a estas edades resulta muy fácil involucrarles en una historia y suscitarles mayos interés.

REFERENCIAS:

http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3720147

 

Laura Carrasco De Celis.

3º Educación Infantil. Mañana.

Tratamiento de las Ciencias Físicas y Naturales en Educación Infantil por Cristina Vacas Pozuelo.

Comentario al artículo:

El artículo plantea distintas estrategias para abordar el conocimiento científico en Educación  Infantil  utilizando su  curiosidad  natural y el entorno que les rodea. Plantean experimentos agrupados en diversas categorías básicas :

  • Sensoriales: con dos actividades para favorecer el sentido del olfato y el tacto. La primera es la clásica de hacer que con los ojos tapados metan la mano en un recipiente con objetos de distintas texturas y  sean capaces de describirlas. De esta forma se plantean los conceptos frío-caliente, duro-blando. La segunda consistirá en identificar  objetos con la nariz normal o tapada.
  • La Vida de los animales: la primera actividad consistirá en observar la actitud de una tortuga cuando la sacamos de su habitáculo, lo que servirá para explicar los motivos por los que se esconden. La segunda consistirá en observar fotos de mosquitos para explicar porqué pican
  • Las Plantas: la primera actividad consistirá en observar qué pasa cuando arrancamos una planta y la llevamos a casas; la segunda será la típica de plantar una habichuela entre un algodón, y dejar que eche raíces. Con ello podremos explicar a los niños y niñas  el proceso de germinación de las plantas
  • El Tiempo: pretenderá  fomentar el interés por los fenómenos atmosféricos que nos rodean.  La primera actividad será  analizar  por qué    cuando llueve unas cosas se mojan o otras  no ( por ejemplo los bajos de los coches). Esto nos llevará al concepto de impermeabilidad. La segunda actividad pretenderá  abordar el concepto de luces y sombras,  apagando la luz y  enfocando con una linterna hacia una pizarra blanca, veremos que todo lo que se interpone genera sombra.
  • Las personas: trabajará la identidad personal, el concepto de cualidades diferenciales a través de  dos actividades. En la primera se trabajará la altura, marcando sobre un papel grande hasta donde llega cada uno, y hasta donde lo hace el/la profesor/a. Las diferentes marcas  permitirán abordar los aspectos que influyen en el crecimiento. La segunda actividad planteará como punto de partida el bostezo. Se analizará  por qué  se bosteza unas veces por cansancio real, pero otras simplemente  por imitación.
  • Cambio de posición: abordará  los cambios de posición de los objetos en el entorno, en primer lugar  a través de un globo  que deberán inflar y soltar para analizar qué y por qué ha sucedido, y en segundo lugar a través del vuelo de una cometa en el patio.

 

A través de todas estas experiencias presentadas, la autora del artículo  plantea  a modo de conclusiones la importancia de trabajar el entorno físico y natural en el aula en forma de actividades que provoquen procesos de observación, experimentación, manipulación… es decir situaciones en las que se esté llevando a la práctica el método científico.

El artículo me ha parecido interesante. Algunas actividades (la habichuela, tocas objetos..) son  ya clásicas, otras  como la de la lluvia, a pesar de su simpleza me  ha parecido original, pero  en todo caso siempre son interesantes. Creo que   todas se podrían resumir en la idea de que es necesario crear situaciones didácticas que favorezcan   el aprendizaje directo. Nuestros alumnos/as  viven en un entorno urbano. No podemos sacarlos al campo a que vean cómo viven las  flores o los animales, pero si  podemos traerles un poquito de campo a su clase. Podemos hacerles cuidar una planta, ver cómo se comporta una mascota.. de esta forma ellos  aprenderán de un modelo real, y cuando  en otro contexto ( en casa de sus abuelos, por ejemplo) vean  a la abuela  regar una planta, le podrán decir que ellos ya saben por qué hace eso, que están echando agua para alimentar a la planta que debajo de la arena tiene  como unos hilitos por  lo que se alimentan. De este modo, el niño/a no solo habrá aprendido cómo funcionaba aquella habichuela que observó en clase, habrá sabido proyectar lo que ha aprendido para la resolución de otra situación , la de su abuela regando las plantas. En este caso, habremos conseguido dar utilidad a su aprendizaje, y de paso hacer que la abuela se sienta muy orgullosa del nieto/a tan listo que tiene.

 

GEMMA SÁNCHEZ UREÑA

3º GRUPO TARDE – MÓSTOLES

Didáctica de las Ciencias Naturales –Enseñar Ciencias Naturales- por Liliana Liguori y María Irene Nostre

Comentario  al artículo

 

El artículo comienza planteando  cómo la sociedad suele hacer a  los docentes responsables de los problemas del sistema educativo.  Yo estoy totalmente de acuerdo con  la afirmación. Todos los docentes sabemos que  es mayoritaria la idea de que si el niño/a va bien es porque es “muy listo”, pero en cuanto presenta algún problema, ya se suele echar la culpa de él al profesor  con las consabidas muletillas de   no sabe tratarle, o no es capaz de motivarle,  hasta la triste de  le tiene manía, y con todo, quizás en nuestras franjas de edades el problema aún no sea tan penoso, ya que no tenemos que “suspender” a los niños, como pasa por ejemplo en secundaria. Normalmente  los niños/as de educación infantil nos quieren y eso hace que los padres/madres nos profesen  también cierto aprecio, pero eso no quita que si hay algún problema, si el niño/a muestra una conducta inapropiada en algún aspecto,  sea siempre más fácil considera que  no sabemos hacerlo bien. Y es que en el fondo, la sociedad no valora nuestra profesión, como  manifiestan  los autores del artículo, en parte  porque se desprecia todo lo que no tiene un valor material. Y es verdad que este aspecto hace que en ocasiones los  docentes tengamos  la tentación de tirar la toalla. Si para la  sociedad “vivimos muy bien” (sobre todo si se trabaja en un colegio y se tienen dos meses de vacaciones), podemos tener la tentación de  vivir lo mejor posible sin preocuparnos de   hacer bien las cosas. Y ante esta situación es fundamentar reponernos con profesionalidad, pensando que quizás la sociedad como conjunto o nuestro jefe (sea un particular o el propio  Estado), no se merecen que trabajemos lo mejor que podamos, pero los niños y las niñas sí. Y ellos deben ser nuestro verdadero aliciente. Antes se decía mucho eso de que el maestro o la maestra lo debe ser por vocación.  Yo no creo eso, ni mucho menos. Creo  que la vocación  es para los curas y las monjas. Los  enseñantes debemos serlo por profesionalidad. Debemos estar convencidos de que  nuestro trabajo se dirige hacia los grupos más indefensos de la sociedad, los niños y las niñas, en una edad fundamental para  su formación y nosotros debemos ser buenos profesionales, convencidos de nuestra labor. A veces nos quejamos de que la sociedad no nos valora, pero tampoco lo hacemos nosotros, es más miramos con cierto complejo de inferioridad a  docentes de otros ámbitos como secundaria y no decir ya la universidad. Pues bien, yo estoy convencida de que nuestro trabajo es incluso más importante que el de los docentes de  la universidad. En este ámbito, si un tema se explica más, el alumno/a tiene  -o al menos debe tener- los recursos suficientes como para buscarse la vida y aprenderlo por su cuenta, pero en educación infantil no es así. El niño o niña es absolutamente dependiente de nosotros. Nuestro responsabilidad y capacidad de incidencia es mucho mayor. Por eso creo que debemos empezar por “querernos” nosotros para que la sociedad nos quiera. Debemos quitarnos el complejo de inferioridad para mirar como iguales a otros docentes y para demostrar a la sociedad  la importancia de nuestro trabajo. Creo que solo así conseguiremos alguna vez  que se valore socialmente el trabajo de los docentes, pero mientras, solo nos debe importar nuestra propia valoración. Tenemos que ser exigentes con nosotros.  Tenemos que enseñar cómo nos hubiera gustado que nos enseñaran a  nosotros. Creo que en el fondo esta es la idea a que se refieren los autores  del artículo  cuando hablan de que necesitamos modificar nuestro rol hacia niveles de mayor profesionalización.

Porque es una realidad que a la par que esta baja valoración sí existe un enorme nivel  de expectativas con respecto a un docente.  En palabras de  Liliana Liguori y María Irene Nostre, a nivel institucional debemos ser capaces de  diagnosticar  situaciones y promover alternativas, manejar el currículum con autonomía, integrarnos en equipos, identificar necesidades y evaluar críticamente nuestros resultados…En el ámbito del aula, debemos poseer no sólo saber sobras las cosas, sino también sobre las personas, siendo capaces de   estimularlas y de desarrollar sus potencialidades, siendo siempre creativos y utilizando la evaluación como una forma de retroalimentación del proceso educativo.  Todo esto a nivel general, pero además, en lo que a  la enseñanza de   las ciencias se refiere, debemos enseñarles a pensar científicamente, más allá incluso de los contenidos, haciéndoles que entiendan que la ciencia es parte  de nuestra cultura, en el sentido de que a lo largo de los siglos lo que la ciencia ha hecho  ha sido siempre un  intento de explicar los fenómenos.  Pero además, debemos ser capaces de llevar a cabo planteamientos multidisciplinares. Habitualmente un fenómeno puede tener una explicación científica, pero puede pertenecer al ámbito de otra disciplina. Si intentamos analizar por ejemplo las mezclas de colores estamos trabajando directamente contenidos científicos y plásticos. Por eso creo que es importante que  seamos capaces de inculcar a  los niños desde pequeños esta visión  multidisciplinar. Todos hemos estudiado  secundaria en los institutos y hemos visto como podíamos estar dando un tema de historia, a la vez que  otro de literatura, otro de plástica, otro de música. Podría darse el caso de que estuviéramos estudiando la misma época en todas las asignaturas, pero nosotros lo estudiábamos como saberes parciales, por lo que  no éramos capaces de plantear ese saber multidisciplinar. No éramos capaces de darnos cuenta de que estábamos estudiando las diversas manifestaciones de la historia y la cultura de un siglo dado, y que  por lo tanto existían interrelaciones entre  unos aspectos y otros. Y como todos hemos sufrido este sinsentido, ahora que tenemos niños y niñas “vírgenes” en saberes científicos tenemos que  hacerlo bien desde la base, para que ese “árbol de la ciencia” que es nuestro alumnado crezca recto, con unos  raíces sólidas que le mantengan  en la rectitud  científica. Esta es nuestra responsabilidad y este es nuestro gran reto. Nuestra profesionalidad debe hacer que lo cumplamos lo mejor que seamos capaces y para ello necesitaremos formarnos, aprender, lo más que podamos, pero también trabajar con empuje y sin ningún complejo de inferioridad.

 

GEMMA SÁNCHEZ UREÑA

3º GRUPO TARDE – MÓSTOLES

Comentario al texto: Aprender y Enseñar Ciencia

 

            El texto comienza planteando la situación de frustración que sienten a menudo los docentes cuando comprueban a diario en el aula es escaso valor que el alumnado otorga al aprendizaje de las Ciencias, señalando los errores más comunes que se cometen  en las áreas de Geología. Biología, Física y Química, con conceptos erróneos  que resultan  caso inamovibles no solo en el instituto, sino también en la Universidad. Además plantea que lo peor ni siquiera es lo poco que sepan o lo poco que valoren lo que saben. Lo peor, para nuestro autor, es que incluso cuando aprenden lo hacen mal, sin entenderlo realmente, de tal manera que resultan incapaces de aplicar  lo aprendido en la solución de otro problema.

El porqué de este problema es complejo, pero los autores señalan  como una de las causas las propias prácticas escolares que se plantean a menudo más como demostraciones que cómo auténticas investigaciones, por lo que no logran acabar con la pasividad del alumnado., que sigue considerando que el conocimiento científico apenas tiene utilidad en la vida cotidiana. Por eso plantea la necesidad de la construcción del conocimiento como una nueva cultura educativa, con un enfoque constructivista en el que aprender y enseñar, en lugar de ser un mero proceso de repetición y acumulación de conocimientos,  implique una transformación de la mente de la persona que aprende. Sólo de esta manera se podrá elaborar el conocimiento científico de una manera que no sólo resulte útil, sino además el alumno/a tome conciencia de esta utilidad.

A partir de esta premisa el autor defiende el método constructivista del aprendizaje, con un planteamiento que me resulta muy cercano al  elaborado  por  Brousseau  refiriéndose al aprendizaje matemático.  Y no es de extrañar, pues las matemáticas no dejan de ser una ciencia y en ambas parece que la alternativa al aprendizaje  memorístico y repetitivo  tradicional está en la formulación constructivista del aprendizaje, buscando las condiciones para la adquisición de los conocimientos  científicos  partiendo de la hipótesis de que  esos conocimientos no se construyen de manera espontánea. Creo que  podríamos partir del planteamiento de Piaget en el sentido de que “el sujeto” progresa a  lo largo de los diferentes estadios por él señalados  a partir de  una serie de  escasas  conductas iniciales, los reflejos, que poco a poco van diferenciándose  en esquemas. Como parece obvio que el individuo no debe contar genéticamente con un “reflejo científico”, creo que podríamos señalar que el aprendizaje  científico se podría producir buscando condiciones para  diferenciar los primeros esquemas científicos  (que luego seguirán evolucionando tal como  más adelante comentaremos),  esta búsqueda de condiciones (en las que sería imprescindible la adaptación al medio –factor también señalado por Piaget) nos llevaría los  conceptos  que señalaba Rousseneau (aplicados al aprendizaje de las matemática, pero que creo que se podrían extrapolar perfectamente al aprendizaje de las ciencias)  de  situación didáctica,  y  a-didáctica, y de variable didáctica. Conceptos encajan perfectamente dentro de la teoría constructivista del  aprendizaje que plantea como una de las funciones del profesor, la de crear situaciones de aprendizaje.

La  Situación Didáctica sería   la “situación construida intencionalmente con el fin de hacer adquirir a los alumnos un saber determinado”. Quedaría  enmarcada por tres elementos: el alumno, el medio (con instrumentos  u objetos) y el sistema educativo (el profesor). Se trata de una  idea totalmente constructivista.  No es que  el profesor enseñe unos conocimientos –como plantearía una visión clásica del aprendizaje-, sino que se ofrezca al alumno la posibilidad de construir el conocimiento, es decir, el protagonismo no es  del profesor –que ya “se  lo sabe  todo”, sino del alumno, que es el que realiza el acto de aprender. Un concepto que  ya desarrolló Piaget  . Como vemos es algo totalmente constructivista,  basado en la idea de enfrentar al alumno con el problema. Para ello seguramente lo primero es  enfrentar al alumno con preguntas, algo que ya hacía el que podemos considerar el padre del constructivismo, el gran filósofo Sócrates, cuyo método –sus famosos “diálogos”- es aún hoy una herramienta típica de los  educadores constructivistas.

La Situación a-didáctica también encaja dentro de un planteamiento constructivista.  Sería  una situación o fase en la que el alumno afronta el problema con  un interés intrínseco al propio problema o a sus conocimientos,  (en lugar del típico interés extrínseco ( externo)  representado  por el profesor) Dentro de este elemento se podrían señalar diversos aspectos tales como:

1.         El carácter de necesidad:  es decir que las situaciones creadas solo se puedan dominar mediante la práctica de los conocimientos que se pretende que adquieran.  Me parece que esta idea es comparable al concepto Piagetiano  de que el niño  aprende construyendo  un esquema que aplica en distintas situaciones, pero  cuando encuentra alguna en la que no lo puede aplicar, trata de modificarlo y llega a un nuevo esquema.

2.         El concepto de “sanción”. Creo que plantea que frente al típico  “bien “ o “mal” juzgado por el profesor.  Debe ser el alumno quien juzgue los resultados de su acción,  pudiendo intentar nuevas resoluciones. Está también totalmente dentro del protagonismo del alumno en el aprendizaje constructivista

3.         La “no intervención” del maestro, lo que lleva al concepto de “devolución” ( entendido como acto por el cual el enseñante hace aceptar al alumno la responsabilidad de una situación de aprendizaje…). Pero esta no intervención no debe ser confundida con el silencio o la pasividad, sino que el profesor debe alentar al alumno, plantearle que hay diferentes maneras de solucionar el aprendizaje…. Creo que esto coincide totalmente con los principios del aprendizaje por descubrimiento guiado, así como con los principios típicamente constructivistas  de que la escuela debe educar hacia una libertad responsable. Incluso creo que  el papel del profesor en este proceso lo podríamos relacionar con los aspectos sociales del aprendizaje señalados por Vigotsky, que plantea la importancia de la guía del adulto, o la colaboración de los compañeros más capaces.

En cuanto a la Variable didáctica: serían las situaciones  o condiciones que se podrían  variar según el gusto del profesor. Según los valores que se tomen se pueden  modificar las estrategias de resolución.

 

Otro aspecto fundamental dentro de este planteamiento sería el establecimiento de tres tipologías básicas de situaciones didácticas:

A.        Situaciones de Acción: cuando solo se trata de   realizar una acción  para la que hay que aplicar algún conocimiento implícito. Es  la primera característica del aprendizaje constructivista: la acción,  frente a la pasividad de la enseñanza tradicional

 

B.        Situaciones de formulación: cuando un sujeto   es capaz de formular un mensaje a otro de forma que el que lo recibe  sepa cómo actuar. Implica un paso más allá de la simple situación de acción, pues  se debe  ser capaz de  verbalizar lo que ha hecho de forma lo suficientemente clara como para que otra persona lo entienda y sepa cómo actuar.

C.        Situaciones de validación: cuando dos sujetos  son capaces de enunciar cuestiones y llegar a acuerdos sobre su verdad o falsedad. Implica un paso más que el anterior, al implicar la necesidad de  argumentar.  Yo creo que esta fase correspondería  con lo que los constructivistas defienden como aprendizaje significativo. Creo que un sujeto que ha aprendido a hacer algo, a explicar cómo se hace y a argumentar porqué se hace así ha llegado a interiorizar completamente ese aprendizaje. Ha conseguido  crear estructuras de conocimientos mediante la relación sustantiva entre la nueva información y las ideas previas de los estudiantes.

 

Creo que la idea de estas tres tipologías  que de alguna manera implican una evolución hacia una complejidad cada vez mayor  se asemeja a  la tipología de Piaget que  también plantea tres fases  cualitativas: Periodo sensorio  motor, (de  intercambio con el mundo puramente prácticos, en los que no se sirve de la representación.) que correspondería a las situaciones de acción,;  Periodo de operaciones concretas (preoperacional y operacional, en los que  depende aún de las apariencias perspectivas que le pueden engañar – en este caso  serían las de formulación, ) y por último  el Periodo de operaciones formales en  el que  desarrolla la  capacidad hipotético-deductiva, lo que le permitirían la perfecta argumentación, base de las situaciones de validación.

Igualmente en tres fases establece  Ausubel la evolución hacia el aprendizaje significativo,  planteando una  fase inicial, una fase intermedia y una fase final. Sin embargo, por señalar alguna diferencia entre el modelo de  Brousseau  y  los constructivistas de Piaget y Ausubel,  podríamos señalar que  si Piaget pensaba  que se aprende a través de  la construcción de una estructura lógica y después de otra,  para   Brousseau,  las tres situaciones no son fases por las que se tenga que pasar necesariamente, sino que existe la posibilidad de la discontinuidad. Además, en las tres fases  defiende la importancia de la validación ( aunque solo da nombre a la tercera). En lo que casi parece un trabalenguas plantea  que en las situaciones de acción se validan acciones, en las de formulación se validan mensajes y en las de  validación se validad afirmaciones.

Por último,  habría un nuevo  concepto más a tener en cuenta, el de  Institucionalización, que considera complementario al de  devolución. Esto si que sería una especie de fase final del aprendizaje que consistiría  en algo así como retomar  las producciones “libres” que  los alumnos han realizado en las fases a-didácticas del aprendizaje, e incluirlas en lo que podemos considerar “el saber cultural”. Es decir se trataría de establecer conclusiones, sistematizar, ordenar…los  aprendizajes concretos y particulares de los alumnos  y generalizarlos en un  saber más general. Se trataría de una  fase en la que el papel del profesor sería  fundamental, lo que de nuevo nos lleva al papel que el constructivismo  otorga al maestro, un papel fundamental al ser no solo el dinamizador de la acción, durante todo el proceso  de aprendizaje, sino también el que  llegaría a las conclusiones finales, el que permitiría ese paso de lo particular a lo general, que solo se podría hacer en una fase de pensamiento formal, si seguimos las tipologías Piagetianas, pero que serían las  que irían estructurando todo el aprendizaje, las que irían creando esas “redes conceptúales” de las que habla el constructivismo, que  permitirían  a su vez  construir  nuevos aprendizajes, integrándolos en las redes anteriores, que se irían así ampliando continuamente. Unos  aprendizajes  que empezarían partiendo de crear situaciones, (siguiendo los principios de Dewey de que la educación debe estar basada en la experiencia real) sobre las que actuar,  formular y validar, lo que  a su vez supone cuestionar –otro de los principios del aprendizaje constructivista

 

Yo estoy totalmente de acuerdo con este modelo. Creo que muchos de nosotros somos el producto de una enseñanza bastante tradicional y repetitiva. En algún momento aprendimos muchas cosas,  pero pocas de ellas se convirtieron en aprendizaje significativo. Por eso creo que  este tipo de aprendizaje constructivista presenta  muchas ventajas, que  serían básicamente  conseguir alumnos más involucrados (en lugar  de seres pasivos), con más pensamiento crítico y capacidad de razonamiento (en lugar de simple memorización), con  patrones aprendizaje que podrán transferir a otras disciplinas ( en lugar de conocimientos estancos y sin relacionar). Creo que con este sistema se desarrolla su creatividad (en lugar de encorsetarla) y  abre la escuela y los conocimientos en ella adquiridos al mundo  real, con lo que estimula su curiosidad sobre otras cuestiones (en lugar del aislamiento tradicional de lo aprendido con sus intereses), así que creo que vale la pena intentar aplicar esta metodología entre nuestros  niños y niñas, con situaciones sencillas, que pueden entender, y de las que pueden aprender a utilizar el método científico.

 

GEMMA  SÁNCHEZ UREÑA

 3º GRUPO TARDE – MÓSTOLES

Opinión del texto de L. Liguori

Este texto me ha parecido bastante interesante. Y he de decir que me ha sorprendido mucho la primera parte del texto, el apartado 1 “El desafío de formar futuros profesores”, porque parece que se refiere a nuestra situación actual y el libro es del año 2001. Estoy totalmente de acuerdo con esa parte, creo que la sociedad exige demasiado a los docentes, y que viendo todos los cambios y reformas que ha sufrido la educación, quieren que nos adaptemos a ellas totalmente y lo hagamos todo a la perfección, En parte opino que la educación no es solo cosa de los docentes, sino que una de las partes fundamentales la constituyen los padres en casa. Yo personalmente, creo que con toda la situación que tenemos ahora en nuestro país y que cada vez más la sociedad se esta convirtiendo en analfabeta y borrega, no sé como nosotros los docentes vamos a conseguir solos, educar a las futuras generaciones. Y pienso que nuestro país se está convirtiendo en unos “Estados Unidos”. En cuanto a los calificativos de la función de un maestro creo que son todas correctas pero creo que por otra parte son demasiadas. Vuelvo a repetir que los niños deben ser educados en las aulas y en sus casas, la educación de la familia es muy importante y se complementa con la educación que les dan los docentes.

 

Por otro lado, respecto al apartado de enseñar Ciencias Naturales en la formación docente inicial, estoy también de acuerdo, creo que muchas veces se suprime enseñar estos conocimientos en las aulas de futuros docentes, quizás porque la sociedad cree que es un ámbito difícil de entender y hacer entender a un niño menor de 6 años. En este caso, opino que no es así, el docente debe estar cualificado para enseñar cualquier tipo de materia o ámbito, ya sea ciencias naturales, música, arte o literatura. Creo que nunca se es demasiado pequeño para aprender estas cosa, por lo que yo estoy a favor de enseñar ciencias desde muy pequeños para inculcarles estos conocimientos que son muy interesantes, a l igual que lo es aprender a leer, escribir, sumar, restar, etc. Además yo creo, que no es muy necesario que se sepa aprender antes a leer que a enseñar ciencias, creo que todo se debería enseñar a la vez y por igual, nada es menos importante que otras cosas. Igualmente señalo que los objetivos y recursos o materiales son correctos y necesarios para enseñar ciencias.

 

Sara Cantero Alonso – 3º Educación Infantil (Turno Mañana)

LA DIDÁCTICA DE LAS CIENCIAS –Fundamento del conocimiento profesional de los profesores de Ciencias por Carlos Javier Mosquera Suárez

Comentario  al artículo

 El artículo  plantea  cómo se produce en el niño/a la construcción del conocimiento científico, lo que resulta fundamental  dentro de un planteamiento de enseñanza entendida como ayuda al aprendizaje.  Para ello, y  aunando distintas tendencias marca lo que podríamos considerar 10 principios básicos en la didáctica de las ciencias: desde la comprensión de los procesos de enseñanza y aprendizaje, a las estrategias que favorecen el desarrollo del conocimiento, partiendo de las ideas  previas del alumnado, para el que resultan muy interesantes los trabajos prácticos planteados por un curriculum operativo, realizado por un profesorado bien formado, que tenga en cuenta los problemas socioambientales para diseñar unidades  didácticas que ayuden a la formación de actitudes científicas.  Porque todo ello es en el fondo la didáctica de las ciencias, sobre las que  plantea el autor que no tienen fronteras perfectamente delimitadas. Yo estoy totalmente de acuerdo. Creo que a la hora de plantearnos cómo enseñar ciencias, debemos considerar  éstas como una manifestación más de nuestro entorno cotidiano,  por lo que necesitamos  los aportes de otros campos de conocimiento.

Y en este sentido creo que lo primero es enseñar a nuestros alumnos el concepto de ciencia, algo que puede  resultar muy complejo, pero al mismo tiempo bastante sencillo si sabemos  relacionarlo con el entorno que rodea al  alumnado. Conceptos como  análisis, hipótesis, tesis, pruebas científicas pueden ser acercados al público infantil porque ellos asisten frecuentemente a situaciones científicas en las que se manejan estos conceptos.  Uno niño y una niña pueden entender perfectamente que si están jugando en el patio y un compañero se cae  y se hace daño en la pierna llora mucho. Entonces  le llevan  a la consulta médica y allí le miran bien la pierna,  le preguntan qué a pasado, se la tocan (análisis), con estos datos el médico o la médica que le atiende se plantea una idea de lo que le puede  pasar (hipótesis), pero no se queda ahí.  Si un médico/a sin más elementos mandara  escayolar una pierna, sería un pésimo profesional. Tendrá su idea, pensará que  se la podido romper o no, pero mandará una radiografía para  asegurarse, es decir, buscará pruebas con las que corroborar o no su  hipótesis, y solo después de ello llegará a una conclusión o tesis.  Como vemos se ha producido la esencia de toda investigación científica: hipótesis – pruebas – tesis, pero la explicación de  estos conceptos no ha sido teórica, sino totalmente práctica, insertada en el entorno y la cotidianeidad que le rodea, de tal manera que el niño no solo lo podrá entender, sino que de alguna manera –y creo que aquí  es a donde le deberemos llevar- aprenderá a interiorizarlo, a convertirlo en rutina. Entenderá que no se puede afirmar una cosa hasta que no se ha comprobado y esto no  sólo le  enseñará a vivir, sino  también a pensar científicamente.

Quizás si un niño al que se ha enseñado estas rutinas,  coincide en un parque con otro al que no han enseñado a pensar así y que de repente  dice  que un tercero le ha quitado su pelota, porque ha  desaparecido de su lado donde  la tenía, quizás este niño le explique que no puede decir eso si no  ha visto al otro quitársela, es decir, si no tiene pruebas.  Quizás le sepa explicar que pueden buscar otro motivo que explique  el hecho de que  la pelota ya no esté  donde estaba. Si el suelo está un poco en cuesta la pelota ha podido rodar, de forma que lo que tienen que hacer es ir a buscarla un poco más abajo, donde a lo mejor se ha parado al  dar con algo. Y   si así lo hacen y la pelota aparece  nuestro niño habrá dado una lección, no solo de un valor transversal, sino también de pensamiento científico y seguramente habrá entendido mejor que  con ninguna clase teórica que la ciencia  sirve para la vida diaria.

GEMMA SÁNCHEZ UREÑA

3º Curso-  Tarde – Móstoles

La Formación del Profesorado en Educación Infantil, de Susana García Barros

Comentario del artículo:

Este artículo se plantea una reflexión sobre el papel de las Ciencias en la formación del profesorado de Educación Infantil. Comienza planteando  la complejidad de la formación al precisar tanto de capacidades ( reflexión, autoregulación..) como de conocimientos científicos y psicopedagógicos, pesando quizás más los primeros en los niveles educativos iniciales y los segundos en los superiores, analizando a continuación el reparto que hacen las principales universidades en este sentido. A mi  me parece que  a menudo tendemos a considerar que para impartir clases en educación infantil  se necesitan muchos conocimientos psicopedagógicos ( además de otras muchas características personales y de experiencia), pero no son necesarios gran número de conocimientos científicos. Son los típicos comentarios de pasillo entre compañeros y compañeras de ¡para qué queremos profundizar en tantos contenidos¡. Sin embargo, es verdad, que solo cuando se conoce realmente algo, se resulta lo suficientemente consciente  de las posibilidades de ese algo. Es decir, difícilmente podemos acercar a los niños a la ciencia, si no tenemos los suficientes conocimientos sobre ella para darnos cuenta de que entre las cosas que nos rodean también se dan situaciones científicas. Creo que es lo que estamos viendo con los experimentos  que se están colgando en el  blog.  Yo nunca me había dado cuenta realmente de las grandes posibilidades que existen a este nivel hasta que este año, según vamos dando los  distintos temas, se nos van ocurriendo posibles prácticas para realizar con los  niños y niñas de la escuela.

Y esto nos lleva en el fondo al siguiente  planteamiento que hace el artículo que nos ocupa, el de la escasez de investigación en la enseñanza de las Ciencias en Educación Infantil. La autora nos muestra cómo en las principales revistas específicas de Didáctica de  las Ciencias (Enseñanza de las Ciencias y Alambique) se ha publicado  muy poco sobre educación infantil. La autora cita varias razones pero la que más me ha llamado la atención es  la referida al “perfil” del investigador.  Según Susana Barrios, la mayoría de  los investigadores/as  que se han ido acercando a estos  temas ha sido a  través de cursos de doctorado, y estos doctorandos suelen ser  profesores y profesoras de secundaria, que encaminan sus  trabajos de investigación  al ámbito de  la edad de los alumnos/as con los que trabajan.  El dato me ha resultado sorprendente. No conocía la ausencia de esa inquietud  doctoral por parte del  profesorado de infantil, y no acabo de entender a qué se debe.  Sólo  lo comprendo como una especie de complejo de inferioridad. ¡nosotros trabajamos con niños/as pequeñas y para eso no necesitamos saber más¡.  Desde luego no estoy nade de acuerdo. ¡siempre necesitamos saber más, para hacerlo mejor¡. Nuestra carrera ya es como todas. Ya estudiamos 4 años y no tres, como en el plan antiguo. El trabajo con niños y niñas tiene tanta responsabilidad por nuestra parte que cuanto más  seamos capaces de aprender, mejor “armados” iremos para pasar a la realidad del aula. Sin embargo parece que esto no lo tienen  claro las propias autoridades educativas cuando, -tal y como comenta la autora- hasta ahora los maestros de infantil ni  siquiera podían formar parte de proyectos de investigación. Quizás ahora con el plan Bolonia esto cambia y precisamente por tratarse de una carrera de igual duración que las demás, ya seamos recibidos en los Proyectos de Investigación, claro que ahora seguramente el problema que se presentará será el económico. Para llegar al doctorado  hay que pasar  por el Master y éste cuesta mucho dinero que la mayoría de nosotros no tenemos, de tal manera que seguramente la situación seguirá un tanto estancada para la investigación en Educación Infantil.

Esperamos que la administración sea consciente de esta carencia y potencie mediante becas  la formación de equipos de investigación.

GEMMA SÁNCHEZ UREÑA

3º Curso-  Tarde – Móstoles

La creatividad

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http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/04/05/actualidad/1365175865_448281.html

Este artículo me ha llamado  mucho la atención ya que trata sobre la creatividad en el aula. Hay autores que piensan que la creatividad se alcanza en la edad adulta, pero otros creen que en la etapa de infantil. Para mí es esencial incentivarla desde la etapa de infantil, ya que los niños tienen mucha imaginación.

También se habla de Ken Robinson en el que expresa que todo el mundo es capaz de tener creatividad, y lo corroboro, ya que esta mañana todos los grupos hemos tenido ideas válidas a la hora de hacer un experimento, lo único que hay que tener es predisposición y nunca ir con negatividad.

Otro punto importante es que los grandes genios como Stephen Hawking, Agatha Crisitie y otros artistas no tuvieron buenos rendimientos académicos, pero sin embargo fueron brillantes en otros aspectos, por lo que nosotros como docentes no nos tenemos que  basar en que es mejor  alcanzar unos objetivos curriculares sino incentivar lo que a cada niño le guste y sacar partido de ello, ya que todos los niños no responden de la misma manera.

Como conclusión decir que la creatividad es una forma de mirar el mundo de otra manera y de solucionar problemas, por ello debemos cambiar la actitud ante una educación con más creatividad, juego y participación de los alumnos.

LUCÍA MARTÍN BLANCO 3ºA, MAÑANA