Volcán de sal.

Vídeo:

Resumen: Vamos a crear un volcán submarino con ayuda de líquidos con diferentes densidades.

Edad: Cualquier edad, mientras más mayores menos supervisión necesitarán.

Temporalización:

– Tiempo de preparación previa: 5 minutos.

– Tiempo de desarrollo: Tanto como lo queramos alargar, es un experimento muy sencillo y rápido pero que a los niños les llama mucho la atención por lo que pueden estar entretenidos bastante rato.

Riesgo: 0, ya que todos los ingredientes que se usan son comestibles, aún así lo haremos con ellos por lo menos la primera vez para que vean la mecánica.

Recursos y presupuesto:

–        Dos vasos o tarros transparentes: los cogemos de casa, del comedor o de clase.

–        Miel: 0’80€

–        Aceite: 0’90€

–        Agua: del grifo.

–        Colorante alimentario: 1’80€

–        Sal: 1€

Presupuesto total: 4’50€.

Objetivos didácticos:

Diferenciar las densidades de distintos líquidos y saber por el orden cual pesa más, cual menos y por qué piensan que es así.

Aprender a experimentar con las cosas cotidianas y ver que pasa.

Anticiparse a los resultados, plantear hipótesis y razonar.

Desarrollo:

– Preparación: Llenamos los vaso hasta algo menos de la mitad de agua, encima añadimos unos dos dedos de aceite, en uno de los vasos añadimos medio dedo de miel.

– Procedimiento: una vez tenemos los vasos preparados, le añadimos un par de gotas de colorante a cada uno, para que a los niños les atraiga más en cada vaso pondremos el colorante de un color, una vez que hemos puesto el colorante que se queda en suspensión en el aceite, preguntaremos a los niños que creen que va a pasar cuando echemos la sal, una vez que tenemos las respuestas pasamos a comprobarlo.

Rociamos unos pellizcos de sal, la sal al pesar más atravesará el aceite arrastrando condigo el colorante y algo de aceite, cuando la sal llega al agua las gotas de colorante se disuelven y la sal resbala del aceite de forma que este sube en forma de gotas. Cuando repetimos la operación en el recipiente con la miel esta operación es mucho más lenta, ya que debido a la viscosidad de la miel el aceite y el colorante se quedan parcialmente pegados y tardan más en volver a su posición inicial o en disolverse.

Cada vez que añadimos sal, esta al hundirse arrastra aceite con ella y al llegar al agua lo libera y vuelven a formarse burbujas de aceite, esto fascina a los niños y como te descuides echan el kilo de sal en el vaso.

Explicación científica: debido a las diferentes densidades el aceite se queda en suspensión sobre el agua, al echar suficiente sal, esta se hunde y con ella arrastra parte de aceite una vez esta se disuelve en el agua el aceite al tener mayor densidad vuelve a ascender hasta juntarse de nuevo con el aceite.

Conclusión: Este experimento les resulta muy atractivo a los niños porque lo pueden hacer ellos solos, además está hecho con alimentos que todos tienen en casa por lo que pueden volver a hacerlo allí y enseñárselo a sus padres y hermanos.

Por otra parte, les ayuda a entender la densidad y la solubilidad.

Referencias: Realizado en el colegio Enrique Tierno Galván de Getafe durante el periodo de prácticas.

Inés Alonso León.

¡Burbujitas de coca-cola!

Preparación:

Resultado final:

Resumen: Hacemos burbujitas de coca-cola dentro de un vaso de aceite con un hielo y un corcho.

Edad: a partir de 5 años.

Temporalización

Tiempo de preparación: unos 60 minutos.

Tiempo de desarrollo: mínimo 10 minutos, a partir de ahí se puede alargar cuanto se quiera.

Riesgo: 0, ya que los niños pueden manejar todos los materiales y no es necesaria la supervisión de un adulto, aunque sí sería conveniente para prestar ayuda.

Recursos y presupuesto

–  Una cubitera (traída de casa)

–  Congelador (del comedor escolar)

–  Un tapón de corcho (traído de casa)

–  Un vaso (menos de 1€)

–  Aceite vegetal (menos de 3€)

–  Una lata de coca-cola (menos de 50 céntimos)

Objetivos didácticos

–  Acercar a los niños a la ciencia de una manera original, sencilla, artística y llamativa.

–  Permitir la participación científica de los niños en primera persona.

–  Sorprender y crear interés y curiosidad en los niños para fomentar desde edades tempranas el interés por el mundo de la ciencia.

Preparación

Colocamos el material necesario a la vista de todos los niños.

Hay muchas opciones de distribución. Cada niño puede tener su propio material, lo podemos organizar por grupos, o lo podemos hacer en asamblea. Lo más fácil y adecuado sería por grupos o en asamblea.

Procedimiento

  1. Echamos un poco de coca-cola en la cubitera.
  2. Colocamos el tapón de corcho en uno de los surcos de la cubitera con coca-cola.
  3. Metemos la cubitera en el congelador y esperamos a que se congele.
  4. Echamos aceite vegetal en el vaso.
  5. Una vez congelada la coca-cola, sacamos el cubito y lo metemos en el vaso de aceite.
  6. Esperamos unos minutos.
  7. Observamos lo que pasa (la coca-cola se va deshaciendo en gotitas que parecen burbujas y caen al fondo del vaso).

Cuanto más pequeños sean los niños con los que realicemos el experimento más debemos jugar con el factor sorpresa, su curiosidad y lo asombroso del experimento.

Explicación científica

El cubito de coca-cola flota debido a que está adherido al corcho. Y comienza a deshacerse por el cambio de temperatura (fusión), ya que pasa del congelador a temperatura ambiente.

Al ser la coca-cola más densa que el aceite vegetal, cae al fondo del vaso en forma de gotitas/burbujitas sin mezclarse con el aceite.

Conclusiones

Un experimento sencillo, muy económico y curioso.

No es imprescindible que el aceite sea vegetal, yo lo he hecho con aceite de girasol y como habéis podido comprobar ha funcionado.

En mi clase de 5 años también hemos hecho este experimento, con el aliciente de que al deshacerse el cubito vertimos el aceite en otro vaso y dejamos la coca-cola sola. Lo que más les sorprendió fue que el cubito de coca-cola no se vuelve líquido del todo, ellos pensaban que se lo iban a poder beber.

Nombre y apellidos

Patricia Muñoz Morales

Referencias

http://fq-experimentos.blogspot.com.es/2011/09/187-lluvia-de-coca-cola.html

Un pez en mi bañera

Resumen: con este experimento veremos la reacción que se produce al ponerse en contacto agua y pequeñas gotas de aceite o jabón de lavavajillas.

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Edad: 5-6  años aproximadamente.

Temporalización:

–          Tiempo preparación previa: 5-10 minutos. (preparación de materiales)

–          Tiempo de desarrollo: 30 minutos para realizarlo en clase, después ellos en casa podrán experimentar de forma más individual.

Riesgo:

  1. El niño podrá realizar la actividad solo, pero con la supervisión del profesor, ya que existen algunas sustancias que podrían  ingerir.

Recursos:

–          Materiales: un trozo de cartulina, tijeras, un lápiz, aceite o jabón de lavavajillas, ceras de colores.

–          Personales: profesora de aula y los alumnos.

–          Espaciales: la clase.

Presupuesto orientativo:

  • cartulinas grandes (1,20€)
  • tijeras (estarán en el aula)
  • un lápiz (proporcionado por él aula)
  • aceite o jabón de lavavajillas (0,70€)
  • ceras de colores (proporcionadas por la clase).
    • TOTAL= 1,90 €

Objetivos didácticos:

–          Conocer los efectos que produce al poner en contacto el agua con el aceite.

–          Aprender mientras experimentamos.

Desarrollo:

–          Procedimiento:

  1. Dibuja en un trocito de cartulina un pez y píntale un ojo con el lápiz.  No uses bolígrafo ni rotuladores, ya que la humedad del agua hará que se estropee el dibujo.
  2. Recorta el pez con las tijeras.
  3. Píntalo por detrás con un lápiz de cera. La cera es impermeable, de modo que cuando lo pongas en el agua, la cartulina no se mojará.
  4. Con la punta de la tijera, haz un agujero pequeño más o menos a la misma altura que el que está al principio en el dibujo.
  5. Corta un canal estrecho y totalmente recto desde el orificio que has hecho hasta la cola del pez.
  6. Por último, pon con cuidado el pez en el agua para que flote y, con cuidado echa unas cuantas gotas de aceite o jabón justo encima del agujero que has hecho anteriormente y…¡sorpresa! El pez nadará hacia delante.

–          Explicación científica:

Si echas un poco de aceite en un vaso con agua, verás que el chorro o las gotas que has vertido no se mantienen redondas, sino que se aplanan y se extienden por su superficie, ocupando el mayor espacio posible. Esto sucede porque el aceite es menos denso que el agua. Por eso el agua se queda en el fondo y el aceite flota.

Por eso el pez que hemos construido podrá nadar gracias a que el aceite que le echemos se expandirá a través del canal lo más rápido posible empujándolo hacia adelante.

Conclusiones: este es un experimento muy fácil y sencillo para los más pequeños y gracias a él, podrán experimentar con materiales como el agua o el aceite y ver qué efectos surgen cuando ambos se ponen en contacto, y pueden llegar a “mover” materiales como el de una cartulina.

Este experimento ha sido puesto en practico con alumnos de 1º y 2º de primaria y se han quedado como impresionados, al ver que con tan solo agua y un poco de aceite el pez podía llegar a moverse solo.

Bibliografía: “Experimentos para niños”.

Esther Serrano, 3ºA

EL GLOBO MÁGICO


Todos sabemos que si acercamos un objeto que pinche a un globo este explota. Con este experimento vamos a comprobar el refrán que dice que toda regla tiene su excepción, ya que vamos a enseñar a los más peques como podemos conseguir que un globo no se rompa con una aguja.

Edad: 4-5 años.

Temporalización: A la hora de preparar la actividad aproximadamente 5 minutos. Para realizarla, entre 5 y 10.

Riesgo de la actividad: 2. Debido a la utilización de materiales puntiagudos (la aguja), es necesaria la supervisión de un adulto.

Recursos y presupuesto:
– 1 globo (Bolsa de 50-100 globos: 1€).
– 1 aguja de coser o un palillo de madera. (0,75 €).
– Aceite (Botella de aceite 1L 2,90€).
– Profesores para la realización de la actividad.
– Alumnos.

Objetivos didácticos:
– Aprender a conocer las distintas propiedades que tienen materiales que son de fácil acceso para ellos, para poder relacionarlos con las ciencias.

– Aprender conceptos relacionados con las ciencias como la tensión.

– Disfrutar experimentando con las ciencias.

Desarrollo:
1. Inflamos el globo.
2. Vertemos un poco de aceite en un vaso, y a continuación mojamos la punta de la aguja (o del palillo) en el aceite.
3. Pinchamos la punta de la aguja en el globo en la parte donde está el nudo o en el extremo opuesto. A la hora de pinchar la aguja lo debemos hacer lentamente.
4. Sacamos la aguja despacio y comprobamos que el globo no se ha explotado ni al introducirlo ni al sacarlo.

Explicación científica: El globo no se explota ya que la aguja se ha introducido por las partes en las que la tensión del globo es mucho menor (la parte del nudo y la parte opuesta). Los globos están formados por una membrana elástica (lo que hace que al soplar el aire se reparta y el globo aumente de tamaño). Esta membrana elástica no está repartida uniformemente por todo el globo, de ahí que las zonas con menos tensión sean las anteriormente citadas. El globo no explota, pero al sacar la aguja poco a poco se va deshinchando. El aceite se utiliza para que la aguja o el palillo entre de forma más suave, es decir, el aceite ayuda a la aguja o al palillo a deslizarse dentro del globo.
Si probamos a hacer el mismo proceso, pero en lugar de introducir la aguja por las zonas del nudo y el extremo opuesto lo hacemos por algún lado, el globo explota.

Conclusiones: El experimento puede resultar muy divertido a los niños, ya que para ellos resulta atractivo que un globo cerca de una aguja no explote. A la hora de llevar a cabo el experimento, es importante que los niños estén supervisados por un adulto, por la presencia de la aguja. Este experimento sería ideal para realizar en la asamblea con todos los niños observando, y dejar que luego ellos lo llevaran a cabo.

Nombre y apellidos: M.G.R. 3ºA Mañana

Referencias: El experimento ha sido desarrollado a partir de la siguiente web:
http://www.experimentossencillos.com/11/experimentos-sencillos-con-globos